El Palancar, el monasterio más pequeño del mundo

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El pueblo de Pedroso de Acim esconde, a tres kilómetros de la localidad, una joya patrimonial que presume de ser el monasterio más pequeño del mundo. El Palancar fue erigido por San Pedro de Alcántara y fue allí donde el santo inició su vida eremítica. El cenobio no es más que la plasmación de la filosofía de vida del hombre que lo fundó, quien dijo alguna vez: “que en nuestros edificios resplandezca toda pobreza, aspereza y vileza.

El Palancar, el monasterio más pequeño del mundo

El Monasterio de El Palancar está situado en la Sierra de Cañaveral y desde el mismo se divisan las prósperas comarcas cacereñas que bañan los ríos Jerte y Alagón.

En 1557, el noble Rodrigo Chaves cedió a San Pedro de Alcántara la Dehesa del Berrocal y Fuente del Palancar. Lo hizo en agradecimiento a los consejos espirituales que le ofreció el segundo. En el terreno existía una vieja casa, que el santo habilitó como capilla y como diminuto convento. Santa Teresa dijo del lugar: “lo que dormía era sentado y la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared….su celda como se sabe no era más larga de cuatro pies y medio”.

Otros visitantes, como el padre Juan de Santa María, definieron más exhaustivamente los aposentos y el claustro de El Palancar: “el claustro era un cuadro tan pequeño que puestos dos religiosos en lo alto uno a uno se daban la mano; y a esta medida todo lo demás”. Lo cierto es que el diminuto convento disponía de las estancias propias de cualquier edificio de estas características, pero a un tamaño muy reducido. Claustro, celdas, refectorio y cocina poseían análogas medidas.

El Palancar, el monasterio más pequeño del mundo

San Pedro de Alcántara nació en Alcántara en 1499 y murió en Arenas de San Pedro en 1562. Su verdadero nombre fue Juan de Garavito y Vilela de Sanabria. Fue beatificado por el papa Gregorio XV y canonizado por Clemente IX. Estudió en la Universidad de Salamanca y abandonó sus estudios de leyes para tomar los hábitos en el convento de San Francisco de los Majarretes (Valencia de Alcántara). Fue amigo y consejero de Santa Teresa de Ávila y el emperador Carlos V lo llamó, desde Yuste, para convertirse en confesor del monarca, proposición que rechazó el alcantarino.

Para llegar al Palancar, desde Cáceres, hay que tomar la Autovía de Plasencia y desviarse en la salida 505. Luego, coger la carretera Ex-371 a Torrejoncillo. A unos cuatro kilómetros, girar a la izquierda, por la carretera comarcal 526 hasta Pedroso de Acim.

Fotos | Flickr-Graneits, Xavi Llunell

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