Torrejoncillo, La Encamisá y mucho más

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Al noroeste de la provincia de Cáceres, a escasos 12 kilómetros de Coria, se encuentra Torrejoncillo. Esta localidad es conocida a nivel nacional por su famosa fiesta de La Encamisá, que se celebra cada día de la Inmaculada. Pero este municipio que no llega a los 4.000 habitantes tiene un sinfín de alicientes más, que a continuación repasamos junto a su festejo más emblemático.

La Encamisá de Torrejoncillo

Algo de historia

Los primeros asentamientos humanos en la zona datan del siglo III antes de Cristo. Hace unos veinte años fueron hallados en el paraje de El Encinarejo siete figuras de bronce y varios exvotos vetones. Se cree que éstos estaban dedicados a la diosa de la noche, Ataecina.

En la época romana, el actual Torrejoncillo se situaba junto a la Vía Dalmacia, una calzada secundaria que partía del Puente de Alconétar (hoy día, cola del Embalse de Alcántara) y unía Coria y Torrejoncillo con Ciudad Rodrigo y Salamanca. Se han hallado canterías labradas, capiteles, monedas y restos de mosaicos, que atestiguan la presencia romana en el término municipal de Torrejoncillo.

Durante la dominación árabe se formaron asentamientos de chozos y bujíos, que terminaron conformando el Val de la Jamarga, junto a un torreón que se cree dio nombre al pueblo. Los restos de otro torreón parecido aún pueden contemplarse junto a la antigua Vía Dalmacia. Este tipo de construcciones fueron usuales en los años de la Reconquista.

Qué ver en Torrejoncillo

  • Iglesia Parroquial de San Andrés (siglo XVI).
  • Ermita de San Sebastián. Es considerada la edificación más antigua de la localidad. Cada 19 de enero se celebra dentro de sus muros la “Velá de San Sebastián”.
  • Ermita de San Antonio. Data del siglo XVIII y en ella se celebra, el 13 de junio, la festividad de San Antonio.
  • Ermita de San Saturnino. Situada junto al cementerio, data del siglo XVIII.
  • Ermita de San Pedro. En ella se celebra la romería de Torrejoncillo, el lunes de cuasimodo. Se halla a unos 5 kilómetros del pueblo.
  • Cruces de los Caídos, San Antonio, el Pilar, calle Coria, Mocha y de la Carrera.

La Encamisá

La Encamisá de Torrejoncillo es Fiesta de Interés Turístico Nacional

La Encamisá, Fiesta de Interés Turístico Nacional, es el emblema de Torrejoncillo. Se desconocen los orígenes de la misma, aunque está extendida la hipótesis que la vincula con la Batalla de Pavía, cuando unos cuantos torrejoncillanos se disfrazaron con camisas blancas entre la nieve, se encomendaron a la Virgen y lograron salvar la vida. Otros estiman que el nacimiento de la fiesta se encuentra en el período de la Reconquista, en las Guerras de Flandes o, incluso, en las Guerras Carlistas.

A las 22 horas en punto del día 7 de diciembre, víspera de la Inmaculada, se abren las puertas de la Iglesia de San Andrés y el estandarte celeste con la imagen de María Inmaculada sale del templo, al compás de centenares de personas que vitorean y lanzan vivas a la Virgen. Mientras tanto, decenas de escopetas disparan sus salvas en otro punto de la Plaza Mayor, cubriéndola de humo y olor a pólvora. El estandarte es entregado al mayordomo, que monta un caballo enjaezado para la ocasión. Tras la caballería de éste, varias decenas de jinetes, cubiertos con sábanas blancas bordados y puntillas, aclaman en el momento de la recepción de la enseña.

Después, se inicia una procesión, por las calles y plazas del pueblo, que dura en torno a dos horas. Tras el recorrido, la comitiva regresa a la plaza y los torrejoncillanos despiden al estandarte. Es el momento de degustar los dulces típicos y de brindar con amigos y familiares.

La Encamisá es un espectáculo para los forasteros y un sentimiento para los torrejoncillanos. Lo que, al parecer, fue un pequeño acto de agradecimiento a María Inmaculada se ha convertido en un multitudinario acontecimiento y una explosión de júbilo y emociones, que merecen ser disfrutados in situ.

Así es Torrejoncillo, un pueblo que “enloquece” en La Encamisá, pero también en sus Fiestas de Agosto, Romería de San Pedro, Las Cuartillas o La Velá de San Sebastián. La localidad es muy conocida por su rica artesanía de tinajas, orfebrería o zapatería. Un pueblo lleno de encantos y digno de ser visitado, a medio camino entre Cáceres y Plasencia.

Web de La Encamisá

Fotos | Flickr-César Alonso Ferreras

Wikimedia Commons-Herrero Uceda

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